Revista
Latinoamericana de
Recreación

ISSN: 2027-7385
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La recreación como campo. Aproximaciones a una posible realidad
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Maximiliano Quintero Reina

Recibido Marzo 25 de 2011
Aprobado Mayo 26 de 2011
Resumen: Este artículo evidencia el interés de realizar los primeros acercamientos hacia una discusión, que permita la concreción de la recreación como campo. En este ejercicio se identifican varios momentos que determinan el desarrollo de este documento: Un primer momento es la identificación de la recreación como práctica social en donde se evidencia la relación de sus actores sociales y cómo su incidencia transforma el concepto de lo humano. Un segundo momento, el entendimiento de las teorías de campo desde los aportes de Pierre Bourdieu. Y como último momento cómo este concepto de campo se cruza con el constructo de la recreación y se ponen en evidencia elementos que podrían ser los encargados de materializar esta propuesta: hablar de la recreación como campo.

Palabras claves: Recreación, campo,  prácticas sociales, capital, interés, habitus

As recreation area possible approaches to reality

Abstract: This paper highlights the interest of making the first approaches to a discussion, allowing the realization of recreation as a field. This exercise identified several points that determine the development of this document: The first time is the identification of recreation as a social practice where the relationship is evidence of social actors and their effect transforms the concept of the human. Secondly, the understanding of field theories from the contributions of Pierre Bourdieu. And last time how this concept crosses the field of recreation construct and bring out elements that could be responsible for realizing this proposal: to speak of recreation as a field.

Key words:
Recreation, field, social practices, principal, interest, habitus
Información Biográfica

Licenciado en Educación Física, Maestría Educación. Docente Tiempo Completo Ocasional  de la Universidad de Cundinamarca - Colombia
Correo electrónico:
kboomax@gmail.com
En Colombia se están realizando en estos último años, varios estudios para entender a la recreación. Uno de ellos es el de la Universidad de Cundinamarca en donde se están haciendo grandes esfuerzos por consolidar una estructura académica- investigativa que pretende desarrollar aportes reflexivos sobre este tema, en donde se identifica la necesidad de crear una línea de investigación en este campo específico. Es por esto que esta institución dentro de sus líneas de investigación de la Facultad de Ciencias del Deporte y Educación Física, ha implementado una línea que tiene como nombre LABORATORIO DE RECREACIÓN, que se justifica en la importancia de la fundamentación teórica y metodológica para la construcción de una plataforma  válida que permita hablar de “teoría recreativa” como una necesidad importante en la consolidación de la recreación como campo.

Esta línea de investigación es concebida como la excusa perfecta para la realización de ejercicios  analíticos y reflexivos que promuevan una discusión permanente que conlleve al fortalecimiento de comunidad académica que desde la interacción entre la práctica, la realidad y lo teórico, desarrollen su quehacer investigativo. Es así que este escrito, toma como un primer acercamiento al desarrollo del Laboratorio de Recreación el cual se orienta hacia el interés de visualizar le recreación como campo. Para materializar este interés, la línea de investigación propone un rastreo bibliográfico que sirva para la identificación de autores y ciencias desde donde se puedan detectar pistas para ello, es decir, que dentro de un ambiente interdisciplinario se intente construir teoría propia del sector. Dentro de esta propuesta metodológica que propone la línea de investigación y que es el insumo que responde al interés manifiesto de este escrito, se propone un rastreo literario que nos lleve a identificar en el contexto social e histórico de la modernidad, autores que como Pierre Bourdieu es para esta investigación en particular, el pilar fundamental para su desarrollo.

La recreación y su aproximación a la teoría de los campos:

Para hablar del tema de la recreación como campo, es muy importante  realizar un alto en el camino, y plantear algunas preguntas como: ¿Por qué pensar en la recreación como campo?, ¿Será que la recreación está lista para ser conformada como campo?, ¿Desde dónde pararnos para conceptuar la recreación como campo?, ¿Desde dónde pensarla para construir teoría recreativa?....

Para el desarrollo de estas preguntas y de otras que posiblemente van a emerger a lo largo de este proceso, es fundamental la identificación de fuentes que desde un ejercicio de análisis y contrastación, puedan arrojar las respuestas, o que por lo menos sean las promotoras de discusión sobre este tema.  Las fuentes propuestas son:

-Conocimiento y reconocimiento de la recreación como práctica y fenómeno social, en donde se identifican los conceptos que la nutren.
-Las Vivencias y experiencias que nutren la historia recreativa - memoria.
-Los Actores y sus relaciones desde el oficio - recreadores, recreando, desde las instituciones, fundaciones, universidades, cajas de compensación y otras organizaciones.
-El aporte de otras ciencias y/o disciplinas al entendimiento de la recreación y sus manifestaciones.
-Desde el concepto de campo de Bourdieu.

Se comienzan, entonces a identificar elementos que son trascendentales para esta investigación. Algunos de estos elementos son: la identificación de actores (agentes) que han producido discursos y posturas acertadas o no, que nutren el capital simbólico de la recreación, los desarrollos sociales, culturales y políticos que han dado sentido y legitimación al sector, el incremento de grupos de profesionales o estudiantes de diferentes niveles de profesionalización que se involucran en el fortalecimiento del sector, el interés por teorizar en recreación y la identificación de la recreación como objeto de estudio en investigaciones de otras disciplinas y/o ciencias.

A continuación se presenta un primer aporte  a esta discusión, como se muestra en la figura 1. Este mapa es el resultado de un primer momento de análisis que intenta poner en escena las relaciones donde se identifique los constructos que sustente el concepto de la recreación como campo, en donde la existencia de un imaginario es evidente y  refleja un capital específico que solo es relevante a los actores que están incluidos en él y que le dan sentido a su existencia. En este desarrollo propuesto, la recreación no es vista como una simple organización de experiencias con significados sociales y culturales (que validarían su existencia) sino es vista como un ambiente que transciende a una estructura con un gran simbolismo que permite entretejer relaciones y fuerzas entre sus actores que se han dado a lo largo de la existencia histórica del sector en Colombia. La identificación de este panorama es lo que podría ser en primera instancia, la posibilidad de acercamiento a hablar con claridad de la recreación como campo.

Este capital específico que nutre a la recreación se evidencia en un gran número de análisis del quehacer recreativo: La recreación indiscutiblemente como sector ha tenido un gran desarrollo que la ha llevado a ser catalogada como un fenómeno social, concepto desde el cual se evidencia toda su potencialidad y desde donde se identifican elementos para su construcción. En este desarrollo conceptual, a veces nos quedamos cortos en el sentido de no ser vista más allá que como un instrumento que posibilita ambientes metodológico y didácticos que favorecen el hacer, en los espacios en donde se tiene en cuenta (trabajo comunitario, socio-cultural, pedagógico, terapéutico, etc.) o como su mero dispositivo para la utilización del tiempo libre que poco aporta a los procesos de construcción de sentido en lo humano. Todo esto por lo que podríamos llamar un desarrollo inconsciente de la recreación.
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La Recreación como campo desde la teoría de campo de Pierre Bourdieu
La Recreación como campo desde la teoría de campo de Pierre Bourdieu
Fuente: Elaboración propia
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Esta construcción social, expresada dentro de un marco cultural y con unos referentes históricos de gran valor, ha permitido ver a este sector como una estrategia trascendental hacia la solución de problemas sociales que en la actualidad acogen a la vida moderna .El hombre contemporáneo necesita tener actividades que respondan a la automatización, al aburrimiento, a los factores propios de la civilización industrializada (estrés, fatiga, etc.), y a la transformación de una sociedad que cada vez se deteriora más debido a la violencia social, política y religiosa en la que vivimos.

La necesidad latente frente al hecho de sus posibilidades de construcción de sociedad y de lo humano, ha permitido que en el desarrollo conceptual de la recreación tenga un nicho de donde se develan posturas, tendencias y enfoques que enriquecen sus posibilidades sociales, culturales y políticas. La recreación, entonces es definida como un término polivalente, en donde se pueden evidenciar algunas tendencias como:

Diferentes puntos de vistas y usos inhabilitan el poder obtener una sola y única definición. La palabra recreación se deriva del latín: recreatio y significa "restaurar y refrescar la persona". Etimológicamente el término recreación indicaría el “volver a crear” (Waichman,  1998).  Tradicionalmente la recreación se ha considerado ligera y pasiva y más como algo que repone al individuo del peso del trabajo. No obstante, hoy en día, se conceptualiza a la recreación como cualquier tipo de actividad agradable o experiencias disfrutables (pasivas o activas), socialmente aceptables y desarrolladas generalmente durante el ocio (ya sea individual o colectivamente), en la cual el participante voluntariamente se involucra (se participa por una motivación intrínseca), con actitudes libres y naturales, y de la cual se deriva una satisfacción inmediata y en donde el individuo expresa su espontaneidad y originalidad. En otras palabras, se practican actividades recreativas por el goce personal que produce; son pues, actividades motivadas por las satisfacciones personales que resultan de ellas. Las actividades recreativas pueden comprenderse como una forma específica, una expresión de la naturaleza interna del ser humano, una fase de la educación y una salida para la necesidad creativa.

De igual forma el concepto de re-creación, según Enciso y Rico (1998)  se refiere “al proceso de cambio  y superación del hombre” (p 35). Re-crearse nos permite ser más humano y mejorar cada día más nuestras actividades diarias, ayudándonos a cumplir un objetivo supremamente primordial e importante que es el llegar a conocer el sentido de ser hombre: Procesos de Humanización. Por esta causa, hoy el hombre debe re-encontrarse (re-hacerse) con sus verdaderas raíces y destino, para forjar su felicidad como ser humano. Esta pequeña reseña de conceptos muestra a la recreación como un sector de gran incidencia social, que a partir de la consolidación de una comunidad (actores sociales) que desde sus experiencias, relaciones y estudios, propendan por disipar la necesidad de la teorización en recreación, además de la construcción de lo humano. En esta interacción actores - conceptos es donde se posibilitará su compresión, lo que pondrá en evidencia el encontrar los pasos hacia la discusión de la recreación como campo.

En este sentido Mesa (2004), dice:

“La recreación como actividad social general, producto mutante de las culturas a todo lo largo y ancho de la historia humana, Es una actividad que complementa y completa las otras dos grandes actividades sociales, la educación y el trabajo, en torno a las cuales circulan, se construyen y reconstruyen las restantes actividades culturales y sociales (Leontiev, 1982 en Mesa 1977). La recreación como práctica general corresponde entonces tanto al legado de las tradiciones como a las más recientes creaciones tecnológicas que desde lo sociocultural actúan en el plano de lo simbólico. En la actividad recreativa general identifico tres grandes núcleos problémicos que se constituyen en objetos de investigación: A) lo contemplativo o del espectáculo y lo trascendental del Ser B) lo festivo C) Lo lúdico o de los juegos  y D).Los lenguajes lúdico-creativos” (p. 2)

La recreación es concebida, como un trama de relaciones en donde las personas se nutren de experiencias y vivencias que le posibilitan el hecho encontrar mediaciones entre el contexto, grupos sociales y las actividades, los cuales son los ingredientes para generar cultura, situación que definiría los posibles paradigmas para la construcción del concepto de campo, de un campo social. En esta línea de ideas es donde podríamos hablar de una recreación autónomamente consciente, en donde es evidente que el hecho recreativo aporta a los ambientes sociales y culturales y que ellas a su vez alimentan las manifestaciones individuales y colectivas con un gran significado, que aporta no solamente a la dimensión  social sino también a todas las demás dimensiones humanas  (emocional, espiritual, axiológico, cognitivo, psicomotriz, etc.), lo que determina una variedad de posibilidades y beneficios que son de alguna manera casi incalculables. Esta riqueza es definida por Cardona (1999):

“Un fenómeno social que promueve y desarrolla valores de superación y conquista personal, de comunicación y promoción de la vida social, de la alegría y estados de buen humor, de descanso, y de la salud física y mental; dichos valores satisfacen las necesidades emocionales, sociales, intelectuales y físicas. (…) hacia la recuperación y promoción de estos valores y contribuir así al mejoramiento de la calidad de vida y el desarrollo integral de los participantes y de la comunidad (…) .Para realizar esta tarea de la recreación hacia la promoción de valores, es preciso conocer la necesidad, el deseo y los intereses de los participantes, para que con esta información se identifiquen los valores pertinentes y se ubiquen en la programación como objetivos concretos a desarrollar en los programas, planes y políticas de recreación de las instituciones, municipios, departamentos y el país”. (Parra. 2)

Esta concepción permite la trascendencia de la recreación como proceso lúdico. Hablamos de la posibilidad que tiene este proceso en enseñar y transformar las condiciones del contexto de formación integral en un proceso de mayor calidad de cambio que beneficiaría la compleja evolución de la especia humana y sus relaciones con los demás y con el contexto.

En la actualidad esta concepción está teniendo un giro interesante en donde se deja a un lado la visión activista de la recreación, para pasar a un nuevo nivel en donde los conceptos pedagógicos son el eje fundamental para la generación de estrategias educativas que se convierte en hábitos que se desencadene una real y verdadera cultura del recreo humano. Esta concepción está plasmada de forma amplia en el Proyecto Educativo del Programa (2005) de Recreación de la Universidad de Valle, en donde se retoma a Mesa (2004) que plantea:

“La segunda dimensión de la recreación es la recreación “dirigida” o pedagógica se deriva de la actividad socio cultural más general y actúa como acción social mediada por objetivos (ZInchencko, 1981), es decir, tiene como base la intencionalidad de enseñar y comunicar las tradiciones recreativas y propiciar el desarrollo de la imaginación creadora y transformadora de las mismas para influir en cambios internos y externos. Esta concepción pedagógica de la actividad recreativa se funda en las nociones de “influencia educativa” e interactividad (Coll et al., 1995), aplicadas al estudio de la recreación como proceso educativo. (p. 8)
La invitación a re-crear y recrearse se traslada de generación en generación y entre generaciones desde los tiempos en los que el ser humano se hizo al juego porque éste, como las demás actividades socioculturales, se enseña y se aprende en los distintos contextos de la educación: pueden ser formales o no formales (escuela y/o educación popular) o informales (familia, adultos-niño y/o pares)”.  (p. 21)

Este concepto  nos permite determinar las características que asume la recreación en una sociedad concreta y partir hacia el reconocimiento de que las prácticas recreativas se reconocen como particulares o propias de un conjunto social. Afirmación desde la cual se podrían identificar ya algunos elementos para concretar la intención de este escrito.

En esta búsqueda de sentido frente al tema propuesto, se suma la identificación de un autor que por sus características y aportes se convierte en el eje transversal desde donde se pretende desarrollar esta discusión. El autor en mención es Pierre Bourdieu sociólogo francés quien desde su  teoría de campo nos arroja pistas fundamentales para este escrito. Para Bourdieu (1984) el campo es concebido como una red de relaciones entre los agentes que la componen, en donde se generan un ambiente de lucha por la legitimación de un capital específico. Esta lucha de poderes define la existencia de sus agentes o instituciones y los distribuye en un nivel social y cultural que determina los ejercicios de dominación o subordinación en el campo: “La estructura del campo es un estado de la relación de fuerzas entre los agentes a las instituciones que intervienen en la lucha o, si prefieren, de las distribución del capital específico que ha sido acumulado durante luchas anteriores y que orientan las estrategias ulteriores” (Bourdieu 1984:136). Todo esto desarrollado en un momento socio histórico determinado y con  leyes que determinan su accionar.

Dentro de esta teoría, Bourdieu (1984) acuña dos elementos que nutren el concepto de campo, estos son el capital y el habitus. El primer elemento lo concibe como:

En el desarrollo del concepto de capital, según Bourdieu se identifican varios tipos de capitales: capital económico, cultural, social y simbólico. Gutiérrez también comenta que:

El capital cultural es relacionado directamente como el cúmulo  de conocimientos, ciencias, arte (…) El capital cultural puede existir bajo tres formas: en estado incorporado, bajo la forma de disposiciones durables (habitus) relacionada con determinado tipo de conocimientos, ideas. Valores. Habilidades (…); es estado objetivo, bajo la forma de bienes culturales, cuadros. Libros. Diccionarios, instrumentos etc. Y en estado institucionalidado que constituye una forma de objetivación, como lo son los diferentes títulos escolares (Bourdieu. 1979a:36).

“El capital social está ligada a un circulo de relaciones estables (…) conjunto de recursos actuales o potenciales que esta ligadas a la posesión de una red duradera de relaciones más o menos institucionalizadas de interconocimiento y de inter-reconocimiento” (Bourdieu, 1980:38). Y por último la noción de capital simbólico en donde se ve como: “(…) una especie de capital que juega como sobreañadido de prestigio, legitimidad, autoridad, reconocimiento, a los otros capitales, principios de distinción y diferenciación que se ponen en juego frente a los demás agentes del campo (…)” (Bourdieu, 1980:40).

El campo, como ya lo dijimos anteriormente, es la sumatoria de un “capital” y de un “habitus” los cuales emergen de las prácticas específicas. El capital (como primer elemento de análisis) es identificado como un cúmulo de conocimientos, habilidades y poderes que se dan en las relaciones sociales. Para Gutiérrez (2005) retomando a  Costa (1976:3) define el capital como: “un conjunto de bienes acumulados que se producen, se distribuyen, se consumen, se invierten, se pierden”. Esta relación se desarrolla por medio de una trama (red de relaciones) que se vuelve objetiva y a la vez subjetiva desde las diferentes posiciones que hay entre los actores o agentes sociales que hacen parte de un campo en particular. En estos términos, en la recreación las experiencias y vivencias recreativas, se convierten en el espacio en donde interactúan sus agentes sociales de donde se desprende una historia nutrida que permite evidenciar su existencia y que ha permitido  la construcción de habitus (conocimiento social y cultural de las prácticas y expresiones recreativas) y su incorporación a la cotidianidad, el cual pasa algunas veces de forma consiente y otras de forma inconsciente. Este proceso que alimenta el concepto de un capital común, se convierte en gran aporte a la conceptualización de la recreación, en donde se puede evidenciar:

Un capital cultural en donde:

1. El desarrollo de conceptos desde las prácticas y su incorporación como hábitos recreativos - cultura del recreo humano - en las comunidades (capital cultural incorporado). La recreación vista como un dispositivo que se evidencia en el estudio de sus prácticas, significados, valores,  aportes y desde sus ambientes de estudio: Lo festivo, lo contemplativo, lo lúdico y desde los lenguajes lúdico-creativos (Mesa 2004).
2. La construcción de escritos - artículos, libros -  que intentan propiciar espacios de discusión y entendimiento de la recreación (capital cultural objetivado), en donde se evidencia que la recreación es un campo transdisciplinar.
3. El interés de algunos actores del sector en construcción de teoría recreativa y la consolidación de comunidad académica que la avale.
4. El desarrollo de investigación desde la intervención - interpretación de la realidad del campo.
5. La oferta de estrategias de formación (cursos, seminarios, congresos, simposios, diplomados, etc.) y de profesionalización (pregrados y posgrados) que tienden a consolidar comunidad académica (capital cultural institucionalizado).
6. La generación de política pública que ha aportado de manera trascendental a la dinamización del sector.

Un capital social:

1. En donde la recreación es vista como una red o trama de relaciones entre los actores e instituciones y su disputa por el poder, por un interés evidente que es un ente mediador para la materialización de significados y de fundamento de razón que permite hablar de “campo de la recreación”.
2. El reconocimiento de la recreación como un espacio que se nutre de la discusión y la retroalimentación como insumo fundamental para su comprensión y posterior legitimación.
3. La creación de una memoria y un lenguaje que es el reflejo de la evolución de la realidad recreativa y del papel que han tendido sus agentes sociales para esta construcción.
4. Las relaciones que funda de la triada recreador - recreador - actividad recreativa y cómo esto se evidencia en las prácticas y ambientes recreativos.

Y un capital simbólico:

1. Donde tienen un valor importante las creencias y conceptos de los sujetos para el reconocimiento de la recreación.
2. Con la materialización por medio del conocimiento y reconocimiento de capital recreativo (conocimientos, habilidades, técnicas, saberes, etc.).
3. Con la mediación entre los capitales “recreativos” que determina niveles de percepción y entendimiento para definir la lógica del campo.

Ahora bien, los otros elementos que entran en este análisis son el habitus, el juego y el interés. Estos conceptos se evidencian en el papel de los actores hacia la construcción del concepto de campo, en donde las prácticas sociales se convierten en una herramienta que la estructura:

Una de las posturas para la construcción de campo desde estos conceptos es, según Gutiérrez (2005:32) retomando a Bourdieu: “Un campo se define, entre otras cosas, definiendo lo que está en juego (enjue) y los intereses específicos del mismo, (…) Cada campo engendra el interés que le es propio, que es la condición de su funcionamiento”. Dentro de las  relaciones entre los actores del campo existen una relación de poder que se evidencia en la creación de estructuras cognitivas que se ven reflejadas en las relaciones sociales que se nutren desde un interés particular y que se moldean por medio de políticas que le dan forma, contenido y las ponen en evidencia en la lucha por el poder dentro del campo.

El habitus se consolida como resultado en el proceso de socialización que moldean las prácticas sociales. Chihu (1998:181) comenta que “el habitus es concebido como un proceso de socialización desde la infancia, que simultáneamente es generado por estructuras objetivas a la vez que es generador de esquemas de conductas y prácticas sociales”.  De la misa forma Chihu comenta que: “es un proceso mediante el cual lo social es incorporado en los individuos y permiten que las estructuras objetivas concuerden con las subjetivas” (1998:186)

Dentro de este concepto del habitus se entrelazan numerosos elementos que le dan significado a un campo, es decir, el sentido y el valor que se les incorpora socialmente a los actores, los que les permite percibir, entender e interactuar en él. Esta estructura posibilita la identificación de conductas y prácticas sociales (elementos objetivos y subjetivos) que la diferencia de otros campos. Esta construcción de pensamiento, creencias y acciones que desde el interés de sus actores e instituciones, ha permitido que en el caso de la recreación, se desarrollen hábitos y bienes culturales y sociales que la moldean y la particularizan, permitiendo que a lo largo de su historia  se acumulen conceptos que hacen parte de una memoria (conocimientos, experiencias, vivencias, etc.) que la legitimiza y que permite identificar un lenguaje particular para el sector, además de evidenciar la construcción de un capital específico (cultural, social y simbólico), del interés demostrado de un grupo de personas que quieren pensar y aportar a la construcción de la recreación (interés por jugar en el campo) y de los hábitus que se han venido incorporando en la cotidianidad de sus actores. Pistas importantes que muestran la posibilidad de acercarse a la idea de la recreación como campo.

Otro concepto que ayudaría a este acercamiento, es el entender la recreación como un constructo que evoluciona y se transforma constantemente por el papel de sus actores sociales que son los que le dan la razón para su existencia:

1. Los profesionales (comunidades académicas) de diferentes ciencias y del sector propio que discuten y analizan el fenómeno recreativo.
2. Las personas interesadas en la profesionalización en el sector (estudiantes y docentes).
3. Las instituciones (estado) que proponen políticas para su desarrollo.
4. Las personas que trabajan en el sector. (recreadores, promotores, coordinadores, etc.)
5. Las organizaciones que desarrollan programas y proyectos recreativos. (fundaciones, empresas, cajas de compensación, etc.).
6. Las personas del común que empiezan a entender que la inclusión en su cotidianidad de los ambientes recreativos son fundamentales para su existencia - capital cultural incorporado.

Este aporte se dinamiza también por medio de la relaciones entre estos actores y que se enriquecen cada vez más desde las  alianzas, las cooperaciones y conflictos se generan entre ellos. Esta dinámica del sector (o podríamos hablar de campo) es lo que nos lleva a materializar una de las premisas que Bourdieu (1984) propone para poder hablar de campo: Los actores recreativos no existirían sin la recreación y que la recreación existiría sin los actores recreativos: “toda la gente comprometida con un campo tiene una cantidad de intereses fundamentales comunes, es decir, todo aquello que está vinculado con la existencia misma del campo” (1984:137).

En este sentido este autor afirma que el interés específico solo tiene sentido cuando los sujetos que hacen parte del campo, demuestran el interés de jugar en su construcción, ejercicio que valida  la existencia del campo. Bourdieu comenta que: “Para que funcione un campo, es necesario que haya algo en juego y gente dispuesta a jugar, que esté dotada de un habitus que implican el conocimiento y reconocimiento de las leyes inmanentes al juego, de lo que está en juego” (1984:136).

Con este primer ejercicio que nos acerca a la identificación de algunos de los elementos que son transcendentales para definir la recreación como campo, se quiere dejar abierta una puerta por donde se realicen ejercicios consiguientes a este para seguir profundizando en el análisis y reflexión sobre este tema. Este primer aporte muestra algunas pistas que son vitales, pero también se visualiza la necesidad de construir teoría recreativa  por medio de estudios serios, éticos y conscientes que apoyen a su entendimiento y que la identifique como un espacio transdisciplinar, no para que se desdibujen sus particularidades, sino para ayudar a la definición de sus límites y estructura como campo y sume a una identidad propia. Fernández y Puentes (2009:45) comentan al respecto que: “Para Bourdieu, todo campo, como producto de la historia, constituye un espacio de juego potencialmente abierto y cuyos límites son (unas) fronteras dinámicas, las cuales son objeto de lucha dentro del campo (…)”.

Para el Laboratorio de Recreación es vital el desarrollo de este tipo de ejercicios investigativos, puesto que con ellos lo que se intenta es dejar de ver a la recreación como la cenicienta que se encuentra a la sombra de otras ciencias y disciplinas, sino que se convierte en un campo que brille con luz propia: “En términos específicos esta propuesta pretende crear una cultura de conocimiento de la recreación, desarrollado desde una comunidad académica comprometida con la construcción teórica que busque la materialización de la recreación como campo y que profundice en estudios de lo lúdico y la creatividad como pilares fundamentales para el alcance de este objetivo”

Queda pues, en la mesa nuestro aporte que demuestra, así sea de una forma insipiente, que nos falta poco para hablar de campo… o que ya estemos pisando los terrenos de lo que podríamos llamar  “campo recreativo”.

Esta afirmación será el pretexto para seguir esta discusión.
Bibliografía

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Enciso, M. H. y Rico, C. (1998). Educación para el Tiempo Libre. Bogotá: Ediciones CERLIBRE, FUNLIBRE.
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Gutierrez, A. B. (2005). Las prácticas sociales una introducción a Pierre Bourdieu. Argentina. Ferreyra Editor.
Mesa, C. G: (2004). La Recreación “Dirigida”: ¿Mediación Semiótica y Práctica Pedagógica?-Una pregunta para el debate-Universidad del Valle, Santiago de Cali. Recuperado de http://www
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Waichman, P. A. (1998). Acerca de los enfoques en Recreación. Argentina.  Recuperado de
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Bibliografía complementaria

Entrevista a Pierre Bourdieu “La Lógica de los Campos” (1993). Zona Erógena. Nº 16.Recuperado de
<http://www.bdp.org.ar/facultad/catedras/cp/tecadm/La%20l%F3gica%20de%20los%20campos%20%20Entrevista%20a%20Bourdieu.pdf>
Piza, R. a. (s/f). Articulo El oficio del científico, de Pierre Bourdieu, 214 páginas. Barcelona: Editorial Anagrama, Revista Colombiana de Sociología n .º 312008 ISSN: 0120 - 159X Colombia.  Recuperado de <http://www.humanas.unal.edu.co/img/Nuevo/revista_colombiana_sociolog%C3%ADa/32/El%20oficio.pdf>
Quintero, M. (2010). Aproximaciones a un diseño curricular para la formación profesional en recreación. Tesis de Maestría.  Universidad del Tolima.
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